‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’: Jugando a las telenovelas de infarto -Daniel y Rubén-

fue directo a por Zaida para su primer día en Dublín. Zaida intento hacerle a David el camino de lo más llevadero, pero tampoco era cuestión de ponérselo tan fácil. Zaida fue sincera con sus opiniones y eso no terminó de gustar a Daniel. Parece que su inexperiencia en el campo del amor le ha impedido entender que las cosas no siempre son como uno quiere y que eso tampoco marca el fin del mundo, sino el principio de un largo camino. Su noche, al menos aparentemente, sí fue como Daniel pensaba, aunque eso no fue motivo suficiente para cerrarle las puertas a Andrea. Una pena que al final de su segundo día Andrea optara por echarse a dormir y no tener nada con él.

también ha tenido su ración de ‘Sensación de vivir’ en sus citas. Su primera decisión era Gina. Todo comenzaba con su languidez habitual y sus continuos “súper” refiriéndose a cualquier cosa. Una vez caía la noche, Gina sacaba a la loba enjaulada que tenía dentro para sorprender a Rubén. Pero, a la mañana siguiente, la historia de amor se iba al traste al ver cómo Rubén comenzaba a contar todo con pelos y señales delante de su madre y de Graci, la segunda pretendienta. Gina llegó a amenazar con irse. Parece mentira que esta chica no recuerde que está en un “programa de televisión”. De todos modos no se sabe hasta qué punto tiene Gina el camino ganado, ya que la cita con Graci no ha pintado nada mal tampoco.

Más información – Jugando a las telenovelas de infarto -José Luís y David-
Web oficial – QQCCMH


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