Repasando Perdidos En La Tribu: Familia Merino

Familia Merino

Sin duda una de las mejores cosas que nos dejó la que hasta ahora ha sido la última edición de Perdidos En La Tribu fueron los divertidos momentos que nos hicieron pasar los integrantes de la Familia Merino, que no pudo ir al completo ya que Marisol (hija) se tuvo que quedar en tierra por consejo médico.

Si bien en el momento de llegar a la selva muchos dudaban de su adaptación a la tribu Shiwiar (los comentarios superficiales de los hijos de la familia en el vídeo de presentación revelaban que quizá no tenían la cabeza perfectamente amueblada…), con el paso de los programas dieron a todos un ejemplo de adaptación en todos los sentidos, especialmente en el caso de Cristina, que pese a que en un principio podía encajar en el prototipo de niña remilgada demostró que no le faltaron agallas y llevó a cabo todas las actividades sin reparar en posibles grimas o ascos, llegando incluso a guiar a su propia madre, Marisol, en algunas de las difíciles tareas que les eran encomendadas.

Los dos hermanos Víctor y David, se compenetraron bien con el resto de los hombres de la tribu y no tuvieron problema ninguno en ser uno más con el entorno, al igual que Carlos, que pese a no ser muy hábil trepando árboles ni dirigiendo canoas, se ganó a la gran mayoría de los espectadores con su bondad y su expresión “Canti Molongo”, sacada de las películas de Tarzán.

Más información – Los Merino y los Shiwiar

Foto – La Voz Digital


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