Último Debate de GH catorce: Desireé contra el mundo (II)

Desireé

A Desireé le faltaba salir al exterior, ver todo -en la medida de lo posible- lo que se hubiese dicho de ella, asimilarlo y luego reaccionar. Pero Desi no es mujer de enfrentarse así a los huracanes -pues escuchar cómo un cualquiera se ríe de tu condición, de cómo tú eres, no es plato fácil de digerir y siempre, pero siempre, se acaba convirtiendo en huracán-. Desireé es de las que se arremangan el vestido y pasan el charco por en medio, porque las cosas se enfrentan tal que así: de frente y sin parar… no vaya a ser que te hundas y entonces vengan los problemas de verdad.

En ese enfrentamiento en el que uno mide cada disparo mientras la otra va a machetazo limpio sin mirar a quién ha podido ver, ¿de qué lado me posiciono? No hace falta responder, ¿verdad? No sé vosotros, pero servidor está hasta las pelotas de los cuatro listos de siempre. Esto es como comer ajo: siempre repite. Igual que Igor. El vasco se levantaba de su silla y señalaba con el dedo acusador mientras gritaba como los extraterrestres de ‘La invasión de los ultracuerpos’ cuando encontraban un humano sin invadir.

Que sí, que Desireé abre la boca y sube el pan, que nombró a tu expareja y a tu hijo cuando ninguno de los dos pintan nada en esta historia, que metió a tu familia también. Pero aquí parece que nadie del grupo del entorno del vasco se pone a preguntar por qué hace o dice eso Desireé. ¿Acaso tú no saltas cuando te humillan? ¿Tú no pondrías el grito en el cielo si un listo se burla de ti delante de un montón de cámaras de televisión?

Más información – Último Debate de GH catorce: Desireé contra el mundo (I)
Fuente – Gran Hermano catorce
Foto – Telecinco


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