‘Un príncipe para Corina’: una versión del cuento muy particular (II)

Corina

“Bruján” y Corina en su primer encuentro con los conquistadores

Además no he nombrado todavía a uno de los puntos importantes del programa: la presentadora. Una Luján Argüelles transformada en la bruja mala del cuento, adoradora de dar calabazas a los conquistadores, con un nuevo toque “perrilla” a la hora de lanzar pildorazos a los pobres diablos con el que descubría una nueva faceta la mar de interesante. ¿Os acordáis del dicho aquel de “las niñas buenas van al cielo, las malas van a todas partes”? Pues así.

El cuento tenía que empezar y con él la búsqueda del amor. Corina tenía que comenzar su periplo con un primer contacto, aunque este no fuese del todo completo. Sentada frente a un espejo, Corina podría escuchar durante unos segundos las palabras de todos sus conquistadores. De esas primeras impresiones debía eliminar a sus dos primeros conquistadores: las primeras calabazas.

Esto no tenía por qué resultar difícil, ¿verdad? Los chicos tenían que entrar en la habitación, situarse al otro lado del espejo -ellos tampoco la veían y habían sido advertidos de que ella sólo les podía escuchar- y hablar. Pues no, como somos unos orcos y cuando vemos un espejo nos volvemos todos locas, lo que hago es ponerme a bailar para que NO me vea. De repartir collejas y quedarse sin manos, ¿verdad?

Más información – ‘Un príncipe para Corina’: una versión del cuento muy particular (I)
Fuente – UPPC
Foto – Cuatro


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